Rodrigo OvalleFotografía
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¡Es un
milagro!

Reflexiones adultas y distantes sobre el fenómeno espiritual de mi infancia.

¿Cómo puedo reconectar con la fe? ¿Hay algo que yo pueda contar?

Fotografiar un momento vulnerable es complicado; más aún cuando existe una conexión que, por más tenue que sea, hace que trascienda a una experiencia colectiva de comunión.

Las fiestas patronales de Salta, Argentina son un hito fuera de lo normal: Golpeada por un gran terremoto, el pueblo encontró hace casi 350 años refugio en la fe. En imágenes del Señor y la Virgen del Milagro que, quizás sin intervención mortal, se encontraron en este suelo y lo salvaron de la perdición.

Salta es el hogar que me vio nacer. Del cual me alejé al construir mi vida. Al cual quiero reencontrar. Y parte de eso es entender este fenómeno que tanto apasiona a mis compatriotas.

Acompañame a revisitar este tiempo.

Después de tanto caminar y rezar...
Llega el momento de descansar
Momento para poder hacer catarsis.
Y, también, para descansar. ¡Fue un largo viaje!
Saluda el pueblo.
Saluda el pelegrino.

Ser vulnerable es un trabajo que requiere tiempo, esfuerzo y paciencia. Es una labor personal muy grande. No requiere publicarlo, pero lograrlo implica ser visto inevitablemente.

¿Quién soy yo, entonces, para contarles de esta experiencia tan multitudinaria? 

En 2026, 700 mil almas comulgaron con su fe en este fenómeno que, a la vez, sigo sin entender y que me conmueve enormemente. Quizás haya sido uno de ellos.

Espero poder entenderlo mejor el año que viene. Y que puedas haber disfrutado verla a través de mis ojos.